Modas en la sexualidad

En Occidente se suele desvalorizar y hasta despreciar cualquier cosa que se desconozca, en gran medida debido a que es muy poco lo que se sabe de la enorme desconexión hacia la naturaleza que incluye, obviamente a la sexualidad, adoptándose modas en el sexo. En palabras más concisas, tras siglos de privación se comienza a oír con mayor fuerza de tipos de sexualidad como atributos de la nueva era.

Ejemplos claros de ello, son el descubrimiento del tantra, el tao y la sexualidad sagrada que sin duda son, más amplias, intensas, placenteras y satisfactorias que la sexualidad genitalizada, que comúnmente se practica por casi la totalidad de las personas. El caso es que cuando se toman como modas, se tiende a frivolizar, desvirtuar, aligerar y adulterar todo.

Para describir estas enseñanzas de manera general se podría decir que en el taoísmo cuenta e influye más la mujer, el yin, lo femenino que el hombre, el yang, lo masculino; en el Tantra hacer el amor es un acto sagrado, al igual que todo en la vida de una persona tántrica.

En cuanto a aspectos del control de la natalidad, muchas de las técnicas de este tipo también las incluyen, como es el caso de la contención de la eyaculación en el hombre y el sexo lento. Lo que estas corrientes, pregonan es el eficiente manejo de la energía sexual que sustenta su base en el segundo chacra y despertar la kundalini, (la serpiente de los conceptos de oriente) y/o la libido (concepto de occidente).

Actualmente, estas enseñanzas se han acogido como modas lo que conduce a especializarse en manuales como técnicas de masajes eróticos que para nada tienen que ver con verdadera esencia de la práctica de este tipo de sexualidad. Esta contiene el secreto que conlleva a la alquimia del éxtasis en la que se toma el mundo material y el de los sentidos como parte integrante de la Madre Tierra quien, mediante los últimos sentidos, posibilita el alcanzar la esencia del ser.

En esa búsqueda de incrementar el placer y la sensación de plenitud, éxtasis y alegría en las relaciones sexuales, es importante considerar que para llegar a esos estados que superan  los sentidos físicos; se debe partir de la base de que hay que emplear las mismas fuerzas de la Naturaleza, pues todos los placeres nacen del ser.

Al aprendes a separar la consciencia de los “objetos”, poco a poco se notará que se ingresa a dimensiones del ser que no podrán describirse con palabras ya que son experiencias de vida en las que es posible llenar el vacío de emociones, sentimientos y  del mundo de las cosas; el placer, devoción, no lo está haciendo ni la persona ni su pareja sino que acontece porque la mente está en silencio y el ego no persigue nada.

Cuando se adoptan modas en la sexualidad, sin detenerse a reconocer quién se es y cuál es la esencia que lo define como individuo, no sucederá nada más allá de experimentar diferentes sensaciones, nuevas y hasta excitantes, pero que más temprano que tarde se esfumarán generando insatisfacción frustración y/u obsesión.



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